Hoy recordamos con profunda gratitud a Richard St. Denis, un ser humano extraordinario que dedicó su vida a abrir caminos donde antes había barreras para las personas con discapacidad en México. Gracias a su corazón generoso, muchas personas encontraron apoyo, esperanza, el amor de Dios y nuevas oportunidades para transformar su calidad de vida. Agradecemos enormemente la hermosa labor de su ministerio, Proyecto Acceso al Mundo.



















